La protección de tejidos sanos, la decontaminación del área de trabajo, la eliminación de agentes agresivos y cuerpos extraños además de muchos otros factores aseguran a la odontología láser un menor índice de complicaciones que los habituales en la odontología convencional.
Las ventajas de realizar las cirugías con láser son:
Se desarrollan en campo seco y limpio, libre de microorganismos.
Las incisiones claras y nítidas.
Se requieren menor necesidad de anestésicos.
Generalmente no es necesaria la sutura.
Los post-operatorios no presentan dolor, con mínimo o ausencia de edema e inflamación.
La cicatrización es más rápida y sin retracción posterior.